Agosto 23, 2018

HAY QUE ACTUAR, SIEMPRE!

Si estás mal animicamente y necesitas seguir adelante, este artículo es para vos.

Este es el segundo artículo que escribo. No sabía hasta hace 3 días que estaría haciendo esto. Siempre tuve las ganas de compartir cosas de mi vida para que la gente lo vea y pueda sentirse identificada, y tal vez la ayude. Mi primer articulo “No siempre confíes en tus emociones“ fue algo que escribí para mi, para el Tomás del “futuro”. Fue una manera de descargarme debido a los problemas que daban vueltas en mi mente en ese momento. Lo compartí con gente conocida, las cuales les gustó mucho lo que escribí, y me aconsejaron subirlo a la web. No se si fue más relajante el haberlo escrito, o motrárselo a alguien, o ambos. Por eso decidí crear un Blog. En este momento las palabras que pasan por mi cabeza las escribo sin pensarlo, sino me quedo con el famoso “bloqueo mental”. Cuando uno está desmotivado o sin ganas de hacer algo, lo mejor que podes hacer es hacerlo de todas maneras.

Estamos acostumbrados a vivir con la idea de que uno tiene que hacer las cosas cuando siente inspiración o cuando está motivado, y esto no es así. Yo siempre fui una persona que cuando quería hacer algo y no sentía motivación, abría 20 vídeos de YouTube con títulos como “NO DESPERDICIES TU DÍA” o “CAMBIA TU VIDA HOY”. Al verlos tenía motivación, pero era pasajera y por un breve período de tiempo. ¿Alguna vez les pasó que dicen “no tengo ganas de ir al gimnasio, pero tengo que ir”, y van obligados con ustedes mismos, super desmotivados. Pero una vez que terminan esa hora, hora y media de esfuerzo, cambian su pensamiento por un “que lindo haber ido, me siento bien”? Ese es un claro ejemplo de que uno no necesita motivación, sino que necesita una Acción.

Al haber tomado la iniciativa de ir al gimnasio (Acción) ya estás haciendo algo. ¿Qué beneficio generó ese “algo”? Exactamente, Motivación. Es como un circulo vicioso que nunca termina, pero siempre se empieza por la Acción. ¿No querés hacer nada? Hacelo igual, porque una vez que lo hagas, vas a estar motivado para hacerlo de vuelta. Vos podes ser tu propia fuente de motivación, y no depender de que algo externo lo haga por vos.

Recuerdo cuando entrenaba Muay Thai hace unos años. Muay Thai es boxeo Tailandés, en donde se aplican golpes de manos, codos, rodillas y piernas. Las primeras veces que fui a entrenar terminaba muy cansado, era muy exigente para alguien “nuevo”. Un día, me hicieron entrenar Sparring – pelear contra otro controladamente, simulando una pelea-, y no la pasé muy bien. Ya de por si yo no soy una persona alta, mido 1,70. Me pusieron de compañero con alguien más alto que yo (1,80 y pico), y que tenia mas experiencia. La paliza que recibí ese día… Mamita… No es que me cagaron a palos, pero yo no había tenido nunca esa sensación de que otra persona me esté pegando, y por mas que me intente defender, el otro sabía mucho mas que yo. En el momento la pasé mal, no paraba de contar los segundos para que suene la campana y termine la clase.

Cuando finalmente sonó, le di la mano a mi pareja de entrenamiento, me fui a sentar y me quité los guantes. Me fui a mi casa dolorido, con la cara marcada, con ganas de llorar. Pero una vez que el terror terminó y ya no sentía la adrenalina, me sentía bien… muy bien. Me motivé para ir al otro día nuevamente, y esa sensación se debería aplicar a cualquier aspecto de la vida.

¿A qué voy con todo esto? Van a haber momentos donde te estén golpeando, estés lastimado, no sepas cómo defenderte, y después caigas al piso y no sepas como levantarte. Pero una vez que te pongas de pie y pases por esa tormenta, todo va a estar mejor. De alguna manera, metafóricamente hablando, vas a ser un “sobreviviente”. Podes estar teniendo problemas familiares, sociales, en el trabajo, en la escuela, lo que sea, la solución es la misma. Lo importante es aguantar los golpes, porque te prometo que una vez que termine el Round, vas a decir “qué bien me siento”.

Recordá siempre en actuar, hacer algo al respecto. Si hay algo que querés hacer, pero no te sentís motivado, ¡hacelo igual! Tu mente te dice que actúes, pero tu cuerpo no, y lo entiendo perfectamente. Justamente yo soy una persona que siempre quiere hacer cosas pero termina no haciendo ninguna. Cuando quieras ver realmente el cambio, tenes que moverte. Nada es gratis. Nadie te regala nada. Todos queremos ser exitosos, millonarios, en algunos casos famosos, pero el problema es que todos se enamoran de ese “sueño” , verse en la cima de la montaña, pero no quieren ver lo que hay que dar para lograrlo. A nadie le gusta escalar la montaña, ya que incluye muchas dificultades en el medio, muchos imprevistos, y vas a tener cicatrices en el camino, y ahí es de donde sale la experiencia y el éxito.

No se trata de lo que querés lograr… se trata de lo que estás dispuesto a sacrificar para lograrlo.

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